sábado, 30 de abril de 2011
viernes, 29 de abril de 2011
El juego del fin de semana.
Publicado por:
Míchel
Después de la polémica y exitosa entrada del jueves pasado me llega esta foto, emulando a Kaka con su Opio, a través de un anónimo con el siguiente texto:
¿Qué famoso colaborador del pato se esconde tras esta foto y comparte experiencias religiosas con Kaka?
1.- Mr. Mierdas.
2.- Mr. Lombreeze.
3.- Johantan.
4.- Tripi.
5.- Míchel.
6.- Chuck.
7.- Contemporanea.
8.- Desclasado.
9.- Mi Loli.
10.- Kotinussa.
11.- Fiona.
12.- Eduardo.
13.- Santiago Bullard.
14.- Sto. Crap.
15.- Storbo
16.- Malena.
17.- El diputado que debe contestar las preguntas.
18.- Diego.
19.- Yonki.
20.- Vintage.
21.- Trinity.
22.- Blue.
23.- Fiorella.
24.- Carmela.
25.- Egoitz.
26.- Tarquin Winot.
27.- maia.
28.- El Jodido Último Mono.
29.- Un vulgar anónimo.
Thurston Hopkins. Fotoperiodismo en estado puro.
Publicado por:
Míchel
Junto a su mujer, la fotógrafa también Grace Robertson, y a sus 98 años ha recopilado las que fueron sus más importantes instantáneas de la década de los cincuenta. Con su Leika, Hopkins supo captar la realidad más cruda -y a veces sensual- de la Europa de esos años.
Revistas como "Paris Match", "Life" o "Picture Post" fueron los transmisores de su trabajo que ahora se puede ver en la exposición organizada en Londres por la Getty Images Gallery.
La noticia: aquí.
jueves, 28 de abril de 2011
Embobados.
Publicado por:
Míchel
Después del partido de anoche ya tengo veredicto: este Barça no será un equipo épico. Comenzando por la rueda de prensa previa, donde Pep -yo también le tuteo- entró al trapo; siguiendo con las tristes actuaciones de Busquets y Pedrito en la primera parte del encuentro fingiendo sendos manotazos en la cara y terminando por el que sí fue manotazo de Pinto, podemos afirmar que este Barça no será de leyenda. Ni siquiera Messi pudo ejercer del Copperfield del balón al que nos tiene acostumbrados hasta que le quitaron a Pepe de encima. Por lo menos ayer no hubo disparo a la grada: dos goles templan los ánimos de cualquiera; aunque seas un dios.
Pero ya estoy cayendo en el error, en la trampa, en la distracción mentirosa y programada en la que se ha convertido el fútbol.
Respiraremos tranquilos porque terminó el maratón de clásicos de este año -no se preocupen, el año que viene habrá muchos más-. El Barça se lleva su doblete y Mourinho su renovación -su no finiquito- y todos contentos.
A lo que íbamos.
Leyendo el blog de Eduardo, su Café de Artista, y gracias a sus posteriores reflexiones, he recordado lo que casi había olvidado durante estos días. El fútbol nos emboba, despierta nuestro lado más irracional y salvaje, nos enfrenta descerebradamente, nos hace capaces de hurgar en la herida de los derrotados nada más acabar el partido, enfrenta a compañeros que han compartido mucho -todo- como a Puyol y Ramos, pero sobretodo nos hace perder el tiempo. Los ríos de tinta y horas radiofónicas desgañitadas de estos días valen su precio en oro para cualquier manipulador que se precie. A esta hora deben estar pensando: "Maldita sea nuestra suerte, el partido de hoy debería haber terminado en empate a cero. ¿No estaba avisado el alemán ese?".
Horas de emisiones, párrafos interminables, imágenes para el recuerdo de inmediato olvido, tiempo perdido y rellenado con pasiones pasajeras y discursos que caducan cuando todavía la tinta del periódico está caliente. Para eso sirve el fútbol de hoy en día. Nadie habla de otra cosa que no sea el clásico interminable, se hacen porras en el congreso, los políticos ríen, los banqueros se frotan las manos, los que mueven los hilos descansan tranquilos mientras hacen llegar algo más de plasma a los moribundos clubes de fútbol españoles. Y mientras tanto no hablamos de otra cosa. ¿Saben ustedes que se está planteando que la selección española de fútbol haga este verano las américas y juegue su copa? Después de las elecciones de Mayo ya tenemos el calendario de tertulias de bar preparado; ya tendremos de qué hablar en la oficina, no nos faltarán los temas: que si Raúl sí y Raúl no, que si Ramos juega infiltrado, que si Reina no está en su mejor momento. Y así pasan los años -como diría un bolero-, y así pasan nuestros años, y así seguimos pagando nuestra hipoteca, calladitos, y así siguen infraeducando a nuestros hijos, y así siguen asegurándose la venta del petróleo -a 1, 40 ¡oiga!- y así nos seguimos preguntando tan sólo si Mourinho debe continuar y si la roja de Pepe era justa o no.
Tan sólo algo destacable y esperanzador en este clásico interminable: "La Central Lechera".
El gurú del fútbol moderno -qué cojones será eso- ha tirado la piedra y escondido la mano -podría participar en la sección de nuestro blog-. Si tuviéramos prensa de verdad, si hubiera bloggers con información de primera mano, podríamos tirar del hilo y saber quien hay detrás de Súper Floren, de la Caverna Mediática, de la Massía y de tantas otras cosas que nos darían la clave de lo que es realmente el fútbol moderno de verdad.
Manipulación, entretenimiento, razón de ser de algunos, argumentación rápida y visceral, caramelito a media tarde, quitahambre social, embobador mediático.
Yo soy del Madrí desde niño, mi madre fue madrileña y me lo inyectó en vena; no tengo in puta idea de fútbol, pero, como gran provocador que me considero, me gusta despertar esas bajas pasiones a mis amigos culés -que son casi todos-. Me parece que a partir de ahora me voy a poner serio y voy a intentar convencer a todo el mundo de lo descerebrado de esta feria deportiva en la que se ha convertido el fútbol. Aunque, pensándolo bien, hoy no es el día más propicio para comenzar con esta titánica tarea.
El nuevo opio del pueblo. Más claro: el agua.
miércoles, 27 de abril de 2011
El Manifiesto de Andreu Buenafuente.
Publicado por:
Míchel
Después de sus vacaciones cibernéticas, debidas a las excesiva acumulación de insultos en sus redes sociales culpándole de ser poco incisivo en la entrevista con la ministra Sinde, vuelve Andreu a conectarse al Twitter ese no sin antes dejarnos las siguientes reflexiones.
Aunque conocidas y asimiladas por todos los lectores de este blog, dichas por él adquieren más presencia y difusión.
Aunque conocidas y asimiladas por todos los lectores de este blog, dichas por él adquieren más presencia y difusión.
Resumiré: ¡Moved el culo, usuarios de i-Phones! ¿Os creéis que por teclear cuatro chorradas con frases que comienzan con un "no hay derecho", "habría que", o "vaya mierda" vais a solucionar algo? ¡Moved el culo hijos de la gran puta ciber-adictos! Un blog está bien, pero no es comparable a quemar un contenedor o romper la ventana de un banco.
Me doy por enterado Andreu.
Por cierto; ¿comienzas tú a mover el tema o ya vemos si eso... ya la semana que viene...?
Lo de Eurovisión os salió muy bien. Si os ponéis sacáis a la calle a 500.000.
El Manifiesto (en su web):
"No hay nada mejor que tomar distancia de las cosas, para darle el valor y la importancia que tienen. No estoy cabreado, ni siento amenazada o coartada mi libertad. ¡Faltaría más! Estos días de vacaciones me han servido para pensar un poco (muy recomendable) y voy a internar resumirlo. Esto no tiene más pretensión que dejar claro lo que pienso y agradecer todas las muestras de apoyo. Seguiré haciendo lo que sé hacer, para la gente que quiera seguirlo y con más ilusión que nunca.
—Las redes sociales son importantes pero no son el centro del universo. Son una herramienta más de la revolución tecnológica.
—Tenemos mucha tecnología a nuestro alcance pero se nos ha acabado la paciencia, las ganas de escuchar, debatir y enriquecernos. Nos vale con el ruido, el nuevo opio para estos tiempos encabronados.
—El ruido no cambia las cosas. La acción, sí.
—"Seguir" a alguien en una red social no debe ser sinónimo de acoso o coacción. La libertad de expresión está por encima de todo y de todos.
—El anonimato es la máscara de los cobardes. El insulto, su única manera fácil de expresarse.
—Los que me atacan no me conocen, ni yo los quiero conocer.
—¿Para qué y cómo usaremos tanta tecnología?
—Podremos ser una sociedad interconectada y justa, que reclama información libre a la vez que da voz y oportunidades, o una red de ociosos burgueses quejicas e intolerantes. De nosotros, depende.
—Haríamos bien en invertir toda esa rabia que circula por internet, en salir a la calle, movilizarnos, decirles a los culpables de la crisis que no tragamos.
—Hay que mover más el culo y menos el ratón del ordenador. ¿Hacen falta más ejemplos de revoluciones, de gritos populares por una sociedad más equilibrada?
—Hay más gente buena que mala. Siempre ha sido así y siempre lo será. Yo trabajo para los buenos.
—Los periodistas (o lo que queda de ellos) están embobados con las redes. Utilizan las "entradas" como noticias (la mayoría de veces es mera cotidianidad) y no se molestan en confirmar o documentar. Una prueba más de la decadencia errática de la profesión.
—La nueva censura son los intereses empresariales de las empresas de comunicación.
—Búscate las fuentes de información. Aplica tu sentido común, selecciona y acércate a la verdad.
—Y, por último, recuerda: mucho mejor un buen arroz con los amigos de verdad que dos horas en internet.
Andreu Buenafuente
2011"
martes, 26 de abril de 2011
Frases que hacen sacar lo peor de cada uno. (Diego)
Publicado por:
Míchel
Gracias a DIEGO inauguramos una sección nueva. Él nos la explica así:
Más de una vez al escuchar una conversación o al mantenerla con alguien recibes mensajes descerebrados que hacen que quieras estrangular a esa persona mientras le explicas cómo funcionan las cosas.
Quisiera tener un arma cuando oigo:
"Las nueces son el mejor alimento para el cerebro, eso dicen los científicos, no es extraño la forma que tienen."
Acientífica y analfabeta!!! casi me pega un shock cuando te oi decir semejante tontería.
Quisiera tener un arma cargada o afilada para darte la del pulpo, soperra!!!
El concepro "de lo que se come se cría" es más antiguo que el andar, no mezcles a los científicos en esto.
Me hierve la puta sangre!!!
*Nota del Editor:
Por lo que se ve a DIEGO esa frase se la dijo una tía.
Manden sus frases a: eljodidoultimomono@gmail.com
lunes, 25 de abril de 2011
Viva la vida. (Por Tripi y Míchel. Fifty-fifty)
Publicado por:
Míchel
Bueno, pues allá vamos.
Hoy hace un año de la infamia.
Hoy hace un año del que fue, posiblemente, mi peor momento, mi más profunda inmersión en el abismo, por terrible y dolorosa. Y sobretodo por inesperada. La ostia llegó en vísperas de cumplir los cuarenta y sentí como mi cuerpo y mi alma crujían y se rompían como migas de pan seco. Por suerte, la increíble lección de entereza y humanidad de su familia nos insufló una gran bocanada de aire limpio en los pulmones. Parece mentira, pero ya ha pasado un año. Un año entero. Y aunque ese día, ese puto día, me morí un poco yo también, hoy me siento más vivo que nunca, porque a quienes le conocimos nos regaló precisamente eso, vida, el mejor de todos los regalos.
Te echo de menos, querido amigo.
Tripi.
Añoro la nostalgia.
Como esa sensación de entrar en una vieja y abandonada casa, antes familiar y cotidiana, y comenzar a oler su humedad, sus armarios vacíos, sus hojas secas esparcidas por el suelo. Añoro ver sus paredes manchadas, la pintura desprendida en trozos finos e irregulares esparcidos por el suelo.
Añoro sentir, casi oír, las voces que antes poblaban esa casa. Añoro el recuerdo de la comida recién sacada del horno, las viejas cortinas, la colada recién tendida en el patio de atrás.
Añoro todas esas cosas porque serían parte de un recuerdo lejano, tan lejano que resultaría inspirador, sentimental, incluso cariñoso y agradable.
Pero ahora el recuerdo es tan reciente que ninguna de esas sensaciones se acerca hoy a mi. Todo es rabia, dolor y sabor metálico en la boca; todo es reciente, demasiado reciente, no hay lugar para esa nostalgia.
Añoro ese momento en el que el recuerdo vendrá con una sonrisa en la boca y con unas palabras de esperanza y amistad verdadera.
Ahora no. Ahora es demasiado pronto. Por eso lo añoro.
Míchel.
jueves, 21 de abril de 2011
Paisajes Urbanos.
Publicado por:
El Último Mono
"El Hombre Conejo".
Foto: Diego.
Nota del Autor de la imagen:
"Recientemente vi en uno de los blogs que sigue el pato mareado una foto de un niño tomate. Me acordé de la que hice yo una vez de el hombre conejo. Es evidente que O.Wilde tenía razón "la vida imita al arte" o tal vez al revés, yo qué sé.
Esta foto la hice con un móvil normalito en la planta de selección de envases -donde se separan los distintos plásticos que previamente se han puesto en el contenedor amarillo- que es lo más alejado a un jardín zen. Antes, cada semana me acercaba allí por temas de trabajo y siempre salía vacío, sin ganas de trabajar y casi de vivir. Un ambiente muy duro pero que sin embargo en esta foto, sin ruido y todo quieto, parece hasta poético."
miércoles, 20 de abril de 2011
Tirando la piedra y escondiendo la mano. El café.
Publicado por:
Míchel
Abrimos una nueva sección señores.
Si se trata de entretener a la peña y que esta se olvide del devenir de estos días tan inciertos de crisis, despidos, alérgicas primaveras y, sin olvidarnos, de las venideras elecciones y el sexo cibernético, aquí nos dejaremos la piel en ello.
A partir de ahora daremos la bienvenida a falsos silogismos, de incierto y pendenciero resultado. Ideas fascinerosas escupidas a la cara, engaños a corazón abierto, que espero hagan ustedes correr como la pólvora entre sus más allegados incrédulos y aposentadas amistades.
Se trata de engañar; sí, pero bajito y con la boca muy pequeñita.
Se trata de “mover los caracoles” que habitan en nuestro cerebro –como decía un profesor de mi infancia-.
Se trata de asimilar una idea, quizás falsa o mal formulada, y que ésta nos lleve a planteamientos ciertos y a cabreos inmediatos. A ver si así nos vamos dando cuenta de que lo que nos rodea no es tan transparente ni que las cuentas están claras ni el chocolate tan espeso.
Comenzamos con un tema interesante pero molesto y lleno de cinismo, de malos entendidos y discursos orientados a decantarnos por un voto u otro: LOS IMPUESTOS.
Pongamos, por ejemplo, algo tan simple como tomar un café.
¿Cuántos cafés se venden en españa al día?
Digamos que 30.000.000 -en cifras acojona más-, y eso tirando por lo bajo.
A una media de un euro cada uno nos da la facturación diaria que produce este artículo en nuestra economía patria.
Al año serían 10.950.000.000 de euros (joder más que lo que soltaban los chinos para nuestras maltrechas cajas); que llenaría las arcas del Estado con 876.000.000 euros recaudados a través del IVA. Una cantidad nada desdeñable.
Vemos así que algo tan simple como tomar un café al día consigue que paguemos algún centro de día, dos guarderías, tres teatros, un par de ambulatorios, cuatro camiones de bomberos y diez colegios de esos temporales hechos de contenedores reciclados.
Ahora pensemos en todas la televisiones, lavadoras, facturas de teléfono y camisas que compramos al año –artículos que doblan el IVA del café-.
¿Nos dirán después de esto los putos ricos de españa que gracias a los impuestos que ellos pagan tenemos seguridad social universal en esta mierda de país?
lunes, 18 de abril de 2011
El moët, mejor con Campari. (Por TRIPI).
Publicado por:
El Último Mono
Es una chorrada, pero voy a contarla.
Hoy, por una vez, he hecho un buen negocio. Nada del otro jueves, que nadie se vaya a creer que me he forrao ni algo por el estilo, pero para un perdedor como yo dos mil euracos del ala vienen como anillo al dedo. Y además, cuando son réditos de una actividad ilegal como es el narcotráfico, su valor de mercado se multiplica un huevo. Bueno, ahora me he pasado, porque sólo ha sido un poco de trapicheo, así que olvidad lo del narcotráfico, no se me vayan a echar encima el Ceseí y el marica ése de Horacio Caine. Unas onzas de costo para unos colegas me han arreglado el mes, eso sí. Ni facturas, ni Ivas, ni retenciones, ni ostias. Cuatro billetes morados pa la saca, limpios de polvo y paja, ale.
El caso es que con esos dos mil euritos he decidido hacerme un pequeño homenaje en solitario. Only One Own is the really big party, como diría un Yankee (o.o.o.). He pillao la furgo, a Yonki (que tiene un testículo hinchao porque el lunes le picó un mosquito), el mapa de la isla y...a ver mundo. Y he acabado en un antro de un pueblecillo costero llamado Porto Potra, que, la verdad, ni sabía que existía.
Pues nada.
Como estaba de buen humor y la cosa había salido medianamente bien, decidí instalarme en la terraza de un bareto con una sola idea en mi mente: fundirme esos dos mil pavos a la mayor brevedad posible, pero sin agobios.
- Maestro, ¿tienen Moët?
- Sí, señor.
- Entonces póngame dos botellas, si hace el favor. Fresquitas. Y de gregaria, para escarciar, una botella de Campari.
- Marchando.
- Yonki, ¿y tú?
- Guau, guau.
- Ensalada Waldorf y osobuco milanesse para el chucho.
- Marchando también, señor.
- Guau.
- Y de acompañamiento, un Citadelle con florituras de purpurina, que el cabrón del bicho quiere hidratarse. ¿Algo más, Yonki, tal vez un Cohíba?
- Brrrrr. Guau. Brrrrr.
- La Waldorf, si es tan amable, sin salsa de leche.
- Oído cocina.
La vida es bella, ostiaaaaa¡¡¡
- Amigo, ¿sería posible que de fondo sonara el Begin the Beguin, pero la versión de Benny Goodman y su orquesta?
- Eso está hecho, señor.
- Yonki, al irnos recuérdame que le deje una buena propina al colega. ¿mola la musiquilla, verdad?
- Guau. Brrrrr.
Diviso a babor, tres o cuatro mesas más abajo, a un par de tías. Sin duda que son guiris, porque están rojas como cerezas, no sé si del sol o del vino.
- Jefe, ¿podría enviarle de mi parte a esas dos monadas una botella del mejor Rioja que tengan? (inciso: llevo años practicando esta técnica y el porcentaje de éxito, según mis cálculos, ronda el ochenta y tres por ciento -83%-, punto arriba, punto abajo).
- Ahora mismo, señor.
- Dígales, si es tan amable, que en mi mesa hay dos sillas vacías.
- Guau, guau.
- Yonki, ostia¡¡¡, ni se te ocurra. Tú quietecito en el suelo, cabronazo¡¡¡
- Se lo diré, señor.
Estas caen. Estas caen. Fijo que estas caen...
- ¿Señor?
- Usted dirá, maestro.
- Dicen las dos señoritas que vendrían gustosas, pero que tienen miedo al perro.
- Ja¡¡¡ ni que fuera un Dobermann. Pues que se jodan¡¡¡ hágame usted el favor de recoger la botella de Rioja y traérmela de vuelta a mi mesa.
- Verá, señor, es que las dos criaturas ya se la han soplao...
Esas cosas me indignan, así que me pongo en pie y agarrándome el paquete les meto una andanada, de momento verbal:
- Comedme la pollaaa...¡¡¡
Se ve que el Moët empieza a hacer efecto, porque me pongo cafre y agresivo. Yonki chupa y relame el hueso del osobuco, pasando de mí, de las guiris y de mi puta madre.
- Comedme la pollaaa...¡¡¡
- Por favor, señor, tranquilícese.
- Ni tranquilizaciones ni ostias. Comedme la pollaaa...¡¡¡
Alguien, por detrás, me toquetea el hombro.
- Ummm, ummm, ¿y tú quién eres, monada?
- ¿Permite que me siente?
- Cómo no, cómo no... jefeee, jefeee…¡¡¡
- Señor.
- ¿Podría usted traernos otra botella de Moët y unos chupitos de Campari?
- Ahora mismo, señor.
- Guau.
- Calla, Yonki, coño¡¡¡, y sigue lameteando el puto hueso del osobuco¡¡¡
La recién llegada es guiri también. Más o menos creo entender que trabaja de azafata de tierra en el aeropuerto de Liverpool (otro inciso: las Liverpooleñas son mi especialidad. No es por fardar, pero cuentan que junto al pub ése de los Beatles asoma majestuoso un busto mío, en reconocimiento a mi ardua labor reproductora con las hijas de la gran Bretaña). Me suelta una historia larguííííísima, y la corto por lo sano (paso de rollos. Vayamos al grano):
- ¿Quieres que te la hinque? ¿introduce you the it in the hole?
- Bye.
Otras cosas no, pero lo de Bye lo entendí perfectamente (son muchos byes a lo largo de mi vida).
- Pues que te den, soputa¡¡¡ Ahora, aparte de solo, estoy seco. Las tres botellas de Moët y la de Campari han volao, como las guiris.
- Maestrooooo...¡¡¡
- ¿Señor?
- ¿Les queda Moët?
- Para dar y regalar.
- ¿Tienen botellas de esas de dos o tres litros?
- No, pero tenemos una, de colección, de cinco.
- Marchando. Y una de Campari pa darle color.
Juaaaaa¡¡¡ la llevo. Y la llevo gorda. Desvarío. Desvarío mucho.
- Yonki, ostia¡¡¡, ¿qué tal el osobuco?
- Guauuuuu...
- Ese es mi perro¡¡¡ Y esas dos putas que te tenían miedo...
Repito la operación, es decir, me levanto y me agarro el paquetorro:
- Comedme la pollaaaaa...¡¡¡
La gente me mira, pero a mí me la suda. Ostia¡¡¡, diviso un bombonazo en el fondo sur.
- Jefeeeee¡¡¡
- ¿Señor?
- La del fondo, la de la minifalda...dígale, si me hace el favor, si es tan amable de departir un rato conmigo y compartir una botella de Moët, de rebote maridado con Campari. Fresquito, fresquito.
- ¿Quiere también que le pregunte si le tiene miedo al perro?
- Guauuuuu...¡¡¡
- Calla, Yonki, cagontó¡¡¡ sí, por favor, pregúnteselo.
Mientras espero acontecimientos me acaricio el frenillo, más que nada para que cuando se aproxime la nena vea que un servidor no se anda por las ramas. Me entran pensamientos psicópatas/homicidas: si dice que no, la fuerzo... si dice que no, la fuerzo... si dice que no, la fuerzo... definitivamente, la fuerzo..., aunque diga que sí. Jajajajajaaa¡¡¡
- Señor.
- ¿Y bien?
- Dice la señorita que no tiene miedo al perro, pero sí alergia al pelo.
- ¿Al pelo mío o al de Yonki?
- Al pelo, en general.
- Lo que tiene esa puta es el moquillo.
- Por favor, señor, no vuelva a cabrearse y a montar el pollo.
- No puedo mááááás¡¡¡ Me voy. ¿Querrá usted traerme la cuenta?
- Cómo no, señor. Ochocientos catorce con veintinueve. Euros.
Bueno, podría haber sido peor...
- Venga, que sean mil. Redondito. Boteee¡¡¡
- Es usted muy amable, señor.
- Dígaselo a todas esas fulanas.
- Guau.
- Sí, Yonki, sí. Con un poco de suerte, pillamos ahora una autoestopista y le damos por culo en la trasera de la furgo.
- Guau, guau, guau, guau, guau (cinco guaus equivalen a cinco síes).
- En fin, Jefe, ¿puede usted hacerme un favor? -
Soy todo oídos.
- ¿Podría darle mi número de móvil a esa perrita?
- Por supuesto. Tenga (me pasa un Boli Bic, roído en la parte del tapón, y un folio).
- Apunto. 606 454 320. Seisceroseiscuatrocincocuatrotresdoscero.
- ¿Y su nombre?
- Antripino. Pero mis amigos me llaman Tripi.
- Pues que haya suerte, Señor Tripi.
- La suerte hay que buscarla, y yo no tengo tiempo.
Dedicado, en general, a la ciudad de Liverpool. Y en particular, a Joanna, a Mary, a Carry, a Mary Jane, a Tracy, a Teresa, a Sarah, a Petra, a Charlota, a Amanda, a Margareth, a Catherine, a Madelaine, a Vanessa, a Stephy, a Jane, a Marlen, a Silvya, a Tiffany, a Rosana, a Berta, a Rosalyn, a Hanna, a Susy, etc, etc, etc. También a sus madres, a sus hermanas mayores, a sus hermanas pequeñas, a sus tías, a sus sobrinas, a sus primas, incluso a sus abuelas...porque todas ellas tuvieron el inmenso honor de chupar y ordeñar las pollas del clan del pato mareado.
Hoy, por una vez, he hecho un buen negocio. Nada del otro jueves, que nadie se vaya a creer que me he forrao ni algo por el estilo, pero para un perdedor como yo dos mil euracos del ala vienen como anillo al dedo. Y además, cuando son réditos de una actividad ilegal como es el narcotráfico, su valor de mercado se multiplica un huevo. Bueno, ahora me he pasado, porque sólo ha sido un poco de trapicheo, así que olvidad lo del narcotráfico, no se me vayan a echar encima el Ceseí y el marica ése de Horacio Caine. Unas onzas de costo para unos colegas me han arreglado el mes, eso sí. Ni facturas, ni Ivas, ni retenciones, ni ostias. Cuatro billetes morados pa la saca, limpios de polvo y paja, ale.
El caso es que con esos dos mil euritos he decidido hacerme un pequeño homenaje en solitario. Only One Own is the really big party, como diría un Yankee (o.o.o.). He pillao la furgo, a Yonki (que tiene un testículo hinchao porque el lunes le picó un mosquito), el mapa de la isla y...a ver mundo. Y he acabado en un antro de un pueblecillo costero llamado Porto Potra, que, la verdad, ni sabía que existía.
Pues nada.
Como estaba de buen humor y la cosa había salido medianamente bien, decidí instalarme en la terraza de un bareto con una sola idea en mi mente: fundirme esos dos mil pavos a la mayor brevedad posible, pero sin agobios.
- Maestro, ¿tienen Moët?
- Sí, señor.
- Entonces póngame dos botellas, si hace el favor. Fresquitas. Y de gregaria, para escarciar, una botella de Campari.
- Marchando.
- Yonki, ¿y tú?
- Guau, guau.
- Ensalada Waldorf y osobuco milanesse para el chucho.
- Marchando también, señor.
- Guau.
- Y de acompañamiento, un Citadelle con florituras de purpurina, que el cabrón del bicho quiere hidratarse. ¿Algo más, Yonki, tal vez un Cohíba?
- Brrrrr. Guau. Brrrrr.
- La Waldorf, si es tan amable, sin salsa de leche.
- Oído cocina.
La vida es bella, ostiaaaaa¡¡¡
- Amigo, ¿sería posible que de fondo sonara el Begin the Beguin, pero la versión de Benny Goodman y su orquesta?
- Eso está hecho, señor.
- Yonki, al irnos recuérdame que le deje una buena propina al colega. ¿mola la musiquilla, verdad?
- Guau. Brrrrr.
Diviso a babor, tres o cuatro mesas más abajo, a un par de tías. Sin duda que son guiris, porque están rojas como cerezas, no sé si del sol o del vino.
- Jefe, ¿podría enviarle de mi parte a esas dos monadas una botella del mejor Rioja que tengan? (inciso: llevo años practicando esta técnica y el porcentaje de éxito, según mis cálculos, ronda el ochenta y tres por ciento -83%-, punto arriba, punto abajo).
- Ahora mismo, señor.
- Dígales, si es tan amable, que en mi mesa hay dos sillas vacías.
- Guau, guau.
- Yonki, ostia¡¡¡, ni se te ocurra. Tú quietecito en el suelo, cabronazo¡¡¡
- Se lo diré, señor.
Estas caen. Estas caen. Fijo que estas caen...
- ¿Señor?
- Usted dirá, maestro.
- Dicen las dos señoritas que vendrían gustosas, pero que tienen miedo al perro.
- Ja¡¡¡ ni que fuera un Dobermann. Pues que se jodan¡¡¡ hágame usted el favor de recoger la botella de Rioja y traérmela de vuelta a mi mesa.
- Verá, señor, es que las dos criaturas ya se la han soplao...
Esas cosas me indignan, así que me pongo en pie y agarrándome el paquete les meto una andanada, de momento verbal:
- Comedme la pollaaa...¡¡¡
Se ve que el Moët empieza a hacer efecto, porque me pongo cafre y agresivo. Yonki chupa y relame el hueso del osobuco, pasando de mí, de las guiris y de mi puta madre.
- Comedme la pollaaa...¡¡¡
- Por favor, señor, tranquilícese.
- Ni tranquilizaciones ni ostias. Comedme la pollaaa...¡¡¡
Alguien, por detrás, me toquetea el hombro.
- Ummm, ummm, ¿y tú quién eres, monada?
- ¿Permite que me siente?
- Cómo no, cómo no... jefeee, jefeee…¡¡¡
- Señor.
- ¿Podría usted traernos otra botella de Moët y unos chupitos de Campari?
- Ahora mismo, señor.
- Guau.
- Calla, Yonki, coño¡¡¡, y sigue lameteando el puto hueso del osobuco¡¡¡
La recién llegada es guiri también. Más o menos creo entender que trabaja de azafata de tierra en el aeropuerto de Liverpool (otro inciso: las Liverpooleñas son mi especialidad. No es por fardar, pero cuentan que junto al pub ése de los Beatles asoma majestuoso un busto mío, en reconocimiento a mi ardua labor reproductora con las hijas de la gran Bretaña). Me suelta una historia larguííííísima, y la corto por lo sano (paso de rollos. Vayamos al grano):
- ¿Quieres que te la hinque? ¿introduce you the it in the hole?
- Bye.
Otras cosas no, pero lo de Bye lo entendí perfectamente (son muchos byes a lo largo de mi vida).
- Pues que te den, soputa¡¡¡ Ahora, aparte de solo, estoy seco. Las tres botellas de Moët y la de Campari han volao, como las guiris.
- Maestrooooo...¡¡¡
- ¿Señor?
- ¿Les queda Moët?
- Para dar y regalar.
- ¿Tienen botellas de esas de dos o tres litros?
- No, pero tenemos una, de colección, de cinco.
- Marchando. Y una de Campari pa darle color.
Juaaaaa¡¡¡ la llevo. Y la llevo gorda. Desvarío. Desvarío mucho.
- Yonki, ostia¡¡¡, ¿qué tal el osobuco?
- Guauuuuu...
- Ese es mi perro¡¡¡ Y esas dos putas que te tenían miedo...
Repito la operación, es decir, me levanto y me agarro el paquetorro:
- Comedme la pollaaaaa...¡¡¡
La gente me mira, pero a mí me la suda. Ostia¡¡¡, diviso un bombonazo en el fondo sur.
- Jefeeeee¡¡¡
- ¿Señor?
- La del fondo, la de la minifalda...dígale, si me hace el favor, si es tan amable de departir un rato conmigo y compartir una botella de Moët, de rebote maridado con Campari. Fresquito, fresquito.
- ¿Quiere también que le pregunte si le tiene miedo al perro?
- Guauuuuu...¡¡¡
- Calla, Yonki, cagontó¡¡¡ sí, por favor, pregúnteselo.
Mientras espero acontecimientos me acaricio el frenillo, más que nada para que cuando se aproxime la nena vea que un servidor no se anda por las ramas. Me entran pensamientos psicópatas/homicidas: si dice que no, la fuerzo... si dice que no, la fuerzo... si dice que no, la fuerzo... definitivamente, la fuerzo..., aunque diga que sí. Jajajajajaaa¡¡¡
- Señor.
- ¿Y bien?
- Dice la señorita que no tiene miedo al perro, pero sí alergia al pelo.
- ¿Al pelo mío o al de Yonki?
- Al pelo, en general.
- Lo que tiene esa puta es el moquillo.
- Por favor, señor, no vuelva a cabrearse y a montar el pollo.
- No puedo mááááás¡¡¡ Me voy. ¿Querrá usted traerme la cuenta?
- Cómo no, señor. Ochocientos catorce con veintinueve. Euros.
Bueno, podría haber sido peor...
- Venga, que sean mil. Redondito. Boteee¡¡¡
- Es usted muy amable, señor.
- Dígaselo a todas esas fulanas.
- Guau.
- Sí, Yonki, sí. Con un poco de suerte, pillamos ahora una autoestopista y le damos por culo en la trasera de la furgo.
- Guau, guau, guau, guau, guau (cinco guaus equivalen a cinco síes).
- En fin, Jefe, ¿puede usted hacerme un favor? -
Soy todo oídos.
- ¿Podría darle mi número de móvil a esa perrita?
- Por supuesto. Tenga (me pasa un Boli Bic, roído en la parte del tapón, y un folio).
- Apunto. 606 454 320. Seisceroseiscuatrocincocuatrotresdoscero.
- ¿Y su nombre?
- Antripino. Pero mis amigos me llaman Tripi.
- Pues que haya suerte, Señor Tripi.
- La suerte hay que buscarla, y yo no tengo tiempo.
Dedicado, en general, a la ciudad de Liverpool. Y en particular, a Joanna, a Mary, a Carry, a Mary Jane, a Tracy, a Teresa, a Sarah, a Petra, a Charlota, a Amanda, a Margareth, a Catherine, a Madelaine, a Vanessa, a Stephy, a Jane, a Marlen, a Silvya, a Tiffany, a Rosana, a Berta, a Rosalyn, a Hanna, a Susy, etc, etc, etc. También a sus madres, a sus hermanas mayores, a sus hermanas pequeñas, a sus tías, a sus sobrinas, a sus primas, incluso a sus abuelas...porque todas ellas tuvieron el inmenso honor de chupar y ordeñar las pollas del clan del pato mareado.
TRIPI HA DICHO.
domingo, 17 de abril de 2011
Idiotencia.
Publicado por:
Míchel
Eyaculador precoz: aquel (o aquella) que te pega una patada después de correrse.
jueves, 14 de abril de 2011
El Caballo de Troya chino.
Publicado por:
Míchel
Desengañémonos. No va a existir ninguna revolución en Europa. Ni social, ni económica, ni tecnológica ni siquiera científica. Las revueltas del norte de África son impensables aquí. Esa mezcla de millones de microondas en constante ebullición avivadas por facebooks, twitters y parabólicas que encendieron poco a poco a la población, la hicieron salir a la calle y no abandonarla hasta ver a sus gobernantes huir con todo su oro y su bótox acumulado en años de dictaduras supervisadas, aquí no pasará. Se está muy calentito y a gusto en el ciberespacio europeo. Nuestros blogs y nuestras arengas son como bienaventuranzas en el desierto ante un auditorio más pendiente del color de nuestra túnica que del significado del discurso. No nos engañemos señores, aquí somos pocos y nos vamos conociendo. "Deberíamos", "Si yo pudiera", "Habría que matarlos", "Nos engañan" y demás discursos subidos de bilis no sirven más que para confirmar nuestro cabreo y que nos tengan controlados: "A ver que dicen estos", piensan nuestros lectores en la sombra mientras leen los post y se tranquilizan sabiendo que del teclado nunca pasaremos.
¿Saben ustedes quienes son los únicos que están haciendo una revolución en Europa? Los chinos. Sí, los putos chinos, como nos gusta llamarlos en españa y, como toda buena revolución europea, están entrando por los Pirineos, desde nuestro país hacia el norte, como los traicioneros anticiclones primaverales.
Si se quieren remover las entrañas de Europa basta con minar nuestro día a día, nuestro entorno más cercano, nuestro devenir diario y nuestras costumbres más arraigadas. Y eso es lo que están haciendo los chinos. Comenzaron con los restaurantes económicos -gran afición patria la de comer mucho, mal y barato-, siguieron con los bares -aquí no hace falta extenderse-, peluquerías, ultramarinos de barrio, todos a cienes y demás tiendas de baratijas inservibles. Ya están; las primeras minas han sido colocadas. Ahora empieza lo serio: los bancos, que son los dueños de nuestros pisos, negocios, coches, seguros de vida, fondos de inversión -creo que me estoy mareando-.
La noticia de los 9.000 millones de euros que vienen del país del sol naciente para comprar las maltrechas cajas españolas me ha hecho recordar otra del año pasado de la que, por cierto, no he vuelto a escuchar: en Catalunya se peleaban por instalar una planta de ensamblaje de coches de una firma china que pretendía acabar el producto aquí y venderlo en el mercado europeo. La Merkel y el Sarko todavía se están descojonando. "Mira el chino" -le dijo el de los tacones a los pechos de la alemana- "va el tío y quiere fabricar coches aquí, en Europa, y encima venderlos... y parecía tonto".
Como digo, no he vuelto a saber nada de esa noticia, pero la idea está clara: el caballo de Troya. Un regalo envenenado que, a modo de embudo, pretendía inundar el mercado de sus coches todo a cincomil.
Con lo de las cajas están tramando algo. No sé lo que puede ser, pero huele a trama con extra de salsa de ostras. ¿Quizás después de tener los negocios han visto lo importante que sería tener viviendas? ¿Alomejor una forma sencilla de introducir su dinero? ¿Quizás el poder de decir sí o no a cualquier autónomo? Como decía antes, no sé. La única ventaja que le veo a todo esto es que, por primera vez en este país, lo de firmar una hipoteca va a tener un final feliz.
miércoles, 13 de abril de 2011
Al final del túnel, nos guían tres luces.
Publicado por:
El Último Mono
TRIPI DICE:
En realidad, cuando el ser humano abandonó definitivamente al puto mono de Darwin, fue a finales de los setenta, principios de los ochenta, en ese afortunado momento de la historia en el que irrumpieron los tres faraones. Hasta entonces, el mal y la oscuridad guiaban nuestra existencia, condenada irremisiblemente a la desaparición. Ese cruel destino acechaba también a nuestros padres y a nuestros hijos, amordazados en el saliente de un profundo precipicio, prestos para iniciar la caída libre hacia sus entrañas. Los ejércitos de las tinieblas se habían adueñado del planeta y la supervivencia de la especie adquiría tintes dramáticos.
Por suerte, tres tipos oriundos de la Isla de Man, hermanos a más señas, eclosionaron de golpe y como un champiñón que en pocas horas asoma la cabeza, salieron de la nada y enarbolaron la bandera de la vida.
La bandera de la humanidad.
La bandera de los Bee Gees.
Esa bandera que yo, con sumo orgullo y respeto, agito apasionadamente allá donde voy. Por una vez en la vida, estuve en el lugar adecuado en el momento justo, porque mi adolescencia quedó grabada a fuego por las melodías de ese trío de fenómenos que pusieron música ambiente a casi todas las escenas de cama en las que participé. Y resulta sencillo imaginar que no es lo mismo tocar una teta con los Bee Gees de fondo, que hacerlo con los berridos de Bisbal o de cualquiera de esas alimañas que hoy en día pululan por los escenarios.
Sí, coño, había acertado. Había apostado a caballo ganador.
Con los hermanos Gibb toda la teoría evolutiva adquirió cierto sentido. El hombre, al fin, domaba a la naturaleza y fertilizaba el óvulo de su futura supervivencia.
Habíamos dejado de ser bestias.
Ahora éramos humanos.
Ahora éramos los Bee Gees.
TRIPI HA DICHO.
martes, 12 de abril de 2011
"Los que no salen en la foto" (Arturo Pérez-Reverte)
Publicado por:
Míchel
50 años después...
También están ellos. Y ellas, como diría algún ministro imbécil. Los que no fueron a buscar nuevos campos de batalla para sus empresas. La pobre y maltrecha infantería que no es fiel sino a sí misma; y eso sólo cuando puede. Los mercenarios en busca de un amo que les dé de comer, sea quien sea: cualquiera que asegure dos mil euros al mes y un futuro a corto o medio plazo. Los que no se van con ademán heroico sino por la puerta pequeña, discretamente, dejando atrás a padres, madres y novios que los echan de menos. Alejándose para mucho tiempo de la gente querida, a la que, muy de vez en cuando, visitan en vacaciones cada vez más cortas, sabiendo que no podrán estar con ellos cuando vayan al hospital, o mueran; y a los que, si alguien avisa con tiempo, quizá lleguen a acompañar en su entierro. Aunque también puede ocurrir que haya suerte, y los padres, o el perro que acompañó su vida durante diez o doce años, esperen a morirse cuando están en casa, de vacaciones.
Se llaman María, Noemí, Héctor, Manolo. Tienen cerca de cuarenta años, se fueron de España hace tres o cuatro, y no salen en los dominicales de los diarios: en esos patéticos reportajes dedicados a convencernos de lo orgullosos que debemos sentirnos de que el mundo esté salpicado de jóvenes españoles que se buscan la vida fuera. A su edad no son tan fotogénicos. No lucen posando con bata de laboratorio en Oslo, con gorro de cocinero en Berlín, con camiseta de baloncesto en Nueva York. Ni siquiera valen para la foto en EPS o XLSemanal de camarero guapo y veinteañero que friega platos, sólo de momento, en un local de moda de Londres o Nueva York; entre otras cosas porque ni son veinteañeros ni guapos, y cuando friegan platos o sirven mesas, a su edad, puede ser para toda la vida. Son seres vencidos sin segunda oportunidad, que saben lo seguirán siendo, sin remisión. Sin otro anhelo que no ir a peor. No ir a menos.
Por ahí afuera andan, a miles. Su generación ni siquiera es la de los aeropuertos, el ordenador portátil y el hotel barato, a la caza de mercados aunque sean modestos. La suya es la del billete de ida, de las hipotecas imposibles de pagar. La generación engañada por el espejismo y la irresponsabilidad de quienes pudieron hacer un país culto, trabajador y decente, y no lo hicieron. De quienes, respaldados en las urnas por ilusiones y sueños de futuro, tenían la obligación de encauzar esto y no supieron, o les importó una mierda; y ahora siguen ahí, impasibles, cobrando el sueldo del partido, trincando los favores hechos a compadres. Sin que nadie les diga fue por tu culpa, cabrón. Sin que nadie, al cruzárselos cuando salen del restaurante de lujo o de dar conferencias, con esa cara de cerdos que les han puesto los años, la pasta, el estatus y el coche con chófer que nunca perdieron, les parta la cara.
Sus víctimas se fueron, eso es todo. Sin hacer ruido, como digo. Fueron cuarenta en clase del instituto y doscientos en el aula de la facultad, y todo para conseguir un título universitario que a nadie importa un carajo. Que nadie les dijo que no sacaran. Los sentenciaron a la cola del paro y les preguntaron mil veces, cuando eran mujeres, si estaban embarazadas o tenían hijos, en grotescos simulacros de entrevistas de trabajo. Por su edad les habría correspondido agachar la cabeza, aceptar mil euros al mes, cerrar la boca, poner el culo -o el coño- y desangrarse con la hipoteca del piso y las letras del coche, como todo cristo. Tragar y sobrevivir once meses soñando con el duodécimo de vacaciones baratas en Cancún. Se trataba de eso, o de tener el coraje, la desesperación, de organizarse con sus iguales para incendiar esta España de mierda. Para conseguir, al menos, que los culpables tuviesen miedo o lo pagasen caro. Pero eso resulta más fácil escribirlo que hacerlo; así que optaron por lo razonable: largarse de aquí. Alejarse, sacudiendo de los zapatos el polvo de este paraje ingrato, envidioso y miserable, históricamente enfermo. De esta ruin madrastra y sus turbios, desvergonzados, impunes secuaces. Por eso están fuera, y no volverán si pueden evitarlo. Hicieron lo más difícil, que fue saltar al vacío, echarse el macuto al hombro, internarse en territorio hostil, desconocido. Se buscaron la vida lo mejor que supieron, y así sobreviven, comen caliente, rehacen como pueden sus maltrechas vidas. Ni siquiera pretenden ya reconciliarse con esta triste España que los echó a patadas. Si van a morirse lejos, tan solos como viven, por ellos puede pudrirse esta mala perra.
Pérez-Reverte en su blog "Patente de Corso".
Gracias Egoitz. Sin tu NOSTROMO no lo hubiera leído.
domingo, 10 de abril de 2011
Cómo convertirse en Ruiz´Ma en cinco sencillos pasos. Por TRINITY.
Publicado por:
El Último Mono
Al ataquerrrrrrr!!!!
'Señor te pedimos nos acompañes en esta ardua tarea que es la nuestra, inspíranos y guíanos para conseguir una pizquita más de éste nuestro imperio y señálanos al mejor pardillo para que le podamos sacar un dinerito y así poder seguir manteniendo esta humilde capilla y por supuesto que no le faltarán las oraciones diarias'.
'Amén' -responden todos al unísono-.
Salen de la capillita directos al salón de las argucias.
'A ver...Pablito...habla que sé que tienes algo interesante que contarnos':
1º Localizar pardillo.
'Querido padre acabo de enterarme que hay una cadena hotelera interesada en vender sus hoteles, por lo que he podido hablar con ellos sé que les urge y no pondrán muchas trabas'.
'Muy bien hecho hijo, no se hable más y que empiecen las negociaciones, pero recuerda...no debe de salir ni un céntimo de nuestras arcas y sobre todo, lo más importante, nuestro nombre no debe de aparecer en papel alguno'.
2º Que el pardillo pique el anzuelo.
Pablito, como buen hijo de su padre, se pone en contacto con la cadena hotelera en cuestión y les propone la compra de los hoteles por un precio más que razonable, pero -¡y aquí entra el buen hacer del pícaro!- siempre y cuando lo financien, es decir, que de momento ni un duro, sólo con pagarés a vencimientos mensuales que irán liquidando anualmente un 10% del total de la compra.
3º Ejecutar la compra sin comprometer a ningún miembro de la familia.
Se realizan todas las operaciones legales sin que aparezca el Nombre en ninguna sociedad y los inmuebles en cuestión ya son propiedad de los Ruiz´Ma...patrimonio pa´l bolsillo.
Objetivo conseguido. (Pardillo iluso, se frota las manos, no sabe la que le espera).
Pablito coge el teléfono emocionado: 'Papá, lo he conseguido, un activo más, en breve... dinerito fresco'
'Muy bien Pablito, pero no adelantemos acontecimientos, ahora serenidad para afrontar los esfuerzos venideros... Hay que ver que hijos más listos que he criado' -piensa el supermán de los ochenta-.
4º Con patrimonio y un Nombre altisonante en la historia del país, nos vamos al banco en busca de pasta.
Una vez que ya se tiene el activo -recordemos que no se ha pagado- uno se planta en el banco y pide que le presten pues....unos milloncetes de nada...digamos que 20. El préstamo lo pide desde otra sociedad, creada en Holanda y desde allí viajamos a las Antillas Holandesas -conocido paraiso fiscal-. Al banco le damos como garantía el activo acabado de comprar, pero que insisto, no está pagado.
5º Dinero conseguido.
Objetivo conseguido, además de haber conseguido dinero para su disfrute y un poquito más de patrimonio, todavía queda un pellizquito que conseguir, el dinero de la explotación de los recientes hoteles adquiridos, eso sí, sin pagar casi nada -aquí se incluyen los pagarés de la compra-.Tan sólo pagaremos las nóminas a los trabajadores, no sea cosa que nos vayan a desmontar el chiringuito y eso....con la reputación que tenemos, no nos lo podemos permitir.
(P.D. No recomendable para personas con conciencia.)
viernes, 8 de abril de 2011
Terrible visión.
Publicado por:
Míchel
Acabo de sentir algo horroroso, una visión terrible y desconcertante ha invadido mi mente y mi espíritu. No me la puedo quitar de la cabeza. ¡Dios es agobiante! Ante mi: el abismo, el pánico, el vértigo desmedido. La nada ante mi presencia parece más mortífera y letal que cualquier otra idea antes siquiera imaginada.
La visión es concreta, simple, circular, perfecta, pero sus efectos están siendo devastadores.
¿Y si esta crisis económica mundial que estamos sufriendo desde 2008 hubiera sido ideada por sus principales causantes?
Sí. Un plan de los grandes bancos. Toda aquella historia de las hipotecas baratas. Clinton y sus leyes. Los bonos basura. Una perfecta jugada de ajedrez. Una planificación escrupulosa. Un asegurado final feliz para ellos. Una sola razón: acojonarnos. Tenernos controlados, amaestrados, asustados en nuestros hogares buscando trabajo, desquiciarnos y hacernos perder nuestro tiempo en encontrar la forma de pagar la hipoteca, seguro médico, créditos y gasolina sin un duro a mano.
¡Dios la visión está cobrando vida! Cada vez se hace mayor.
Sí. Acojonarnos. Atarnos en corto. Cortarnos las alas. "Yo no te daré más pasta, me debes esto y no tienes forma de conseguirlo. Ale, a cascarla." - es un banquero. Me mira y dice eso. No lo conozco. Tiene buen color, le acaban de dar un masaje. Ha desayunado ligero. Todo muy natural. Lleva mascarilla, pero no es japonés. Viste con un polo blanco y unos chinos beige. Calza unos cómodos zapatos de piel con suela de goma. También le acaban de afeitar y peinar. Ahora coge su teléfono móvil. Se sienta en una cómoda tumbona junto a la piscina de su yate. Marca un número y se recuesta: "Presidente. ¿Ha pensado mejor lo del rescate? ...Eso está bien presidente. Estábamos empezando a pensar que no nos entenderíamos. ...No, no. La cifra la pondremos nosotros. No se preocupe será suficiente. Ah, se me olvidaba: ya puede anunciar el recorte de las pensiones, del sueldo base, y del presupuesto en educación. Y no se olvide de abaratar el despido y de lo de Libia. ...Ya, pero ese era el trato. ¿Recuerda? ...Sí presidente. No se preocupe. Póngame a los pies de su esposa."
Ya no controlo la visión; se está apoderando de mí; es horrible; el vértigo me hará vomitar.
La visión es concreta, simple, circular, perfecta, pero sus efectos están siendo devastadores.
¿Y si esta crisis económica mundial que estamos sufriendo desde 2008 hubiera sido ideada por sus principales causantes?
Sí. Un plan de los grandes bancos. Toda aquella historia de las hipotecas baratas. Clinton y sus leyes. Los bonos basura. Una perfecta jugada de ajedrez. Una planificación escrupulosa. Un asegurado final feliz para ellos. Una sola razón: acojonarnos. Tenernos controlados, amaestrados, asustados en nuestros hogares buscando trabajo, desquiciarnos y hacernos perder nuestro tiempo en encontrar la forma de pagar la hipoteca, seguro médico, créditos y gasolina sin un duro a mano.
¡Dios la visión está cobrando vida! Cada vez se hace mayor.
Sí. Acojonarnos. Atarnos en corto. Cortarnos las alas. "Yo no te daré más pasta, me debes esto y no tienes forma de conseguirlo. Ale, a cascarla." - es un banquero. Me mira y dice eso. No lo conozco. Tiene buen color, le acaban de dar un masaje. Ha desayunado ligero. Todo muy natural. Lleva mascarilla, pero no es japonés. Viste con un polo blanco y unos chinos beige. Calza unos cómodos zapatos de piel con suela de goma. También le acaban de afeitar y peinar. Ahora coge su teléfono móvil. Se sienta en una cómoda tumbona junto a la piscina de su yate. Marca un número y se recuesta: "Presidente. ¿Ha pensado mejor lo del rescate? ...Eso está bien presidente. Estábamos empezando a pensar que no nos entenderíamos. ...No, no. La cifra la pondremos nosotros. No se preocupe será suficiente. Ah, se me olvidaba: ya puede anunciar el recorte de las pensiones, del sueldo base, y del presupuesto en educación. Y no se olvide de abaratar el despido y de lo de Libia. ...Ya, pero ese era el trato. ¿Recuerda? ...Sí presidente. No se preocupe. Póngame a los pies de su esposa."
Ya no controlo la visión; se está apoderando de mí; es horrible; el vértigo me hará vomitar.
jueves, 7 de abril de 2011
¡Indignaos! ¿Misión cumplida?
Publicado por:
Míchel
Anda hoy revuelto el gallinero de la opinión pública como consecuencia de una votación del parlamento europeo por la cual los eurodiputados no están dispuestos a bajarse el sueldo ni a volar en asientos de turista en sus desplazamientos en avión. O algo así; como comprenderán no tengo la afición a seguir de cerca ni leerme la letra pequeña de lo que se discute en Bruselas -la ciudad más aburrida del mundo-.
"¡Estoy indignado!" -vocifera un radioyente al tener la oportunidad de entrar en antena-. "¡Esto es indignante!" -brama una estudiante en otra emisora-. "¡Que se gaste nuestro dinero en esto nos debería indignar a todos!" -una ama de casa con las lentejas al fuego-. El país se ha revolucionado, las masas están a punto de salir a la calle, se preparan manifestaciones masivas. "Esto debería ser la lumbre que prenda la mecha que nos llevará al estallido ciudadano" -comenta un actor secundario de primera línea política-. Demasiados pasos: lumbre, mecha, explosión... no vayas tan rápido, cariño.
La indignación nada tiene que ver con la envidia.
La indignación se debe a una actividad intelectual, de comprensión, de experiencias personales vividas y analizadas y, sobre todo, comparadas. La indignación es enfurecida, sí pero responde a estímulos mentales; responde a un análisis y, lo más importante, responde a un acto de responsabilidad ciudadana.
La envidia viene directa del hígado, sin pasar por el cerebro. El sudor de bilis que hoy tiene la población no es debido a una indignación colectiva sino a una envidia generalizada. Sacaremos la hiel por nuestros poros debido a la poca vergüenza de los eurodiputados, pero no nos creamos que lo hacemos por un acto de indignación, por un acto reivindicativo de dignidad colectiva. No señores, lo hacemos por envidia.
4.000.000 de parados -siempre en números que acojona más- colegios de primaria obsoletos, personas dependientes dejados de las manos de dios -y del estado-, amas de casa infravaloradas, declaraciones de guerra -ONU mediante-, jubilados esquilmados, gasolina abusiva, impuestos desmadrados, gastos autonómicos y estatales kilométricos, rescates bancarios y un largo etcétera de provocaciones no nos hacen indignar, pero que un político vuele en primera... ¡por ahí no pasamos! Pero, repito, eso no es indignación, es envidia, el segundo deporte nacional -que cada uno rellene mentalmente cual es el primero-. Para indignarse hace falta algo esencial: la dignidad y eso es algo que todavía la democracia no nos ha traído y nadie está dispuesto a explicarnos donde poner el listón del estándar nacional de salir a la calle con la cabeza bien alta.
Mierda de país.
martes, 5 de abril de 2011
domingo, 3 de abril de 2011
Entrevistas Probables. Un diputado.
Publicado por:
Míchel
Vamos a proponer un juego -uno más- pero este un poquito más trabajado, comprometedor e instructivo. De entre nuestros contactos escogeremos a los que creamos sean más interesantes y su trabajo, su vida -presente, pasada o futura- o el devenir de sus días creamos más jugosos e interesantes. Vosotros -amados lectores- tendréis la oportunidad de entrevistarles. Para eso simplemente nos tenéis que mandar una -o varias- preguntas a través de los comentarios de esta entrada; luego nosotros se las haremos llegar al personaje y este las contestará.
Empezamos fuerte: un diputado. Sí, de los de las Cortes. Todavía no he confirmado si quiere desvelar su identidad o prefiere permanecer en el economato (Gomaespuma dixit).
Debido al título de la entrada "Entrevistas Probables" sabed que nos reservamos el derecho a que el entrevistado sea real o producto de nuestra imaginación. El juego es doble -o triple- y de ahí el entretenimiento. Si alguien busca entrevistas cachondas o promocionales que se compre el "GQ" o el "Squired" ese. Aquí los entrevistadores, el entrevistado, el personaje, la persona y el medio son y no son reales, a la vez que son y no son inventados.
Lo dicho comenzamos con:
ENTREVISTAS PROBABLES: UN DIPUTADO.
Tenéis hasta el viernes 8 para mandar vuestras preguntas.
¿Entráis en el juego?
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